Juan Álvarez: “Mi vocación es el servicio público”
El presidente de la Unión Comunal del Adulto Mayor lleva 55 años realizando actividades sindicales y vecinales.
Soñaba con estudiar, pero solo pudo llegar hasta sexto básico debido a los problemas económicos de su familia. También le apasionaba el fútbol, aunque, como él dice riendo, “era fuerte y derecho”. Así que decidió buscar su destino sirviendo a los demás, y a eso ha dedicado 55 años de su vida. Juan Álvarez, de 77 años, se declara feliz ayudando y haciendo más grata la vida de los adultos mayores.
Llegó a Andacollo en 1983, proveniente de El Molle, en el Valle del Elqui. “Me instalé en la Plaza Videla y nunca más me moví”, recuerda. Hoy, como presidente de la Unión Comunal del Adulto Mayor, cargo que asumió hace algunas semanas, sigue trabajando con entusiasmo y energía.
Durante octubre, las personas mayores de Andacollo disfrutaron de un mes lleno de actividades. Tuvieron cuatro jueves recreativos organizados por el municipio y una once junto a Teck CDA. Además, la Unión Comunal visitó a adultos mayores de las localidades rurales de La Chupalla, El Cobre, La Caldera, Maitencillo y El Manzano. “La logística fue nuestra, pero los servicios de podología, peluquería y los premios de bingo fueron aportes de empresarios andacollinos”, destaca. “Cerramos el mes con un show de Los Golpes en el gimnasio techado gracias a una invitación municipal y, además, tuvimos un paseo de tres días a Carén con Sernatur. Fue un gran año”.
UN ESPÍRITU DE SERVICIO INQUEBRANTABLE
Tras entregar 250 invitaciones para la once de Teck, el dirigente se detiene un momento para reflexionar: Su compromiso comenzó hace 55 años. “Descubrí que era feliz ayudando a los demás. En Calama fui secretario de un sindicato de una minera canadiense y, en Algarrobo, cerca del Tranque Recoleta, presidí una junta de vecinos. También he sido dirigente de la Junta de Vecinos N°1 y presidente del club de adulto mayor Tierra Santa, que pertenece a la Vicaría de la Solidaridad de Coquimbo. Además, represento a los adultos mayores en el Consejo Consultivo del Hospital de Andacollo”.
“Mi vida es vocación de servicio, porque lo mío es ayudar a los más desposeídos. Por eso dedico cinco días a la semana al trabajo voluntario”.
Durante 22 años trabajó como personal de servicio en el municipio andacollino. Recuerda con orgullo haber participado en la gestión que permitió rebajar la tarifa de transporte para las personas mayores. “Fui tesorero de la Federación del Adulto Mayor de la Región de Coquimbo y participé en reuniones con la presidenta Bachelet. De ahí surgió la idea de la rebaja del transporte para los adultos mayores”, cuenta con una sonrisa.
Juan también es conocido por su entusiasmo en los paseos y actividades. “Me encantan las cumbias rancheras y disfruto bailando. Los estudios no los terminé, pero siempre fui bueno para trabajar. De joven jugaba de lateral y tenía una máxima: pasa la pelota o el jugador, pero nunca los dos”, dice entre risas.

“Lo importante es que tengo vocación de servicio público, y eso me llena el alma”. El dirigente celebra los logros de la actual directiva: “Fue una gran gestión. Conseguimos proyectos importantes: Senama nos otorgó $2.200.000 para útiles que entregaremos a 50 personas postradas; también obtuvimos recursos de la Mesa CAT por cuatro millones y del Servicio de Salud por dos millones”.
Antes de continuar repartiendo invitaciones, comenta que la directiva de la Unión Comunal del Adulto Mayor se reúne cada mes. “Nos tomamos un tecito, compartimos ideas y planificamos los próximos pasos. La meta es clara: seguir trabajando y ayudando a quienes más lo necesitan”.



