Ximena Cortés y Patricia Vargas: Compromiso con la cultura andacollina
Las dirigentes vecinales de la Población 25 de octubre son las encargadas de que todo funcione antes, durante y después de cada taller en la Escuela de Talentos Andacollinos.
No enseñan guitarra, no interpretan personajes ni dirigen clases de danza o pintura. Sin embargo, gran parte de lo que ocurre en la Escuela de Talentos Andacollinos depende de ellas. Ximena Cortés y Patricia Vargas son las primeras en llegar, las últimas en retirarse y las responsables de que cada jornada encuentre todo dispuesto.
Por eso, cuando alguien las define como “las imprescindibles”, ambas se sonrojan. Prefieren mantenerse en segundo plano, trabajando para que estudiantes, profesores y apoderados encuentren un espacio acogedor y ordenado. “Somos las encargadas de que esto funcione. Claro, Andrea Campusano es la directora, pero nosotras abrimos y cerramos la escuela, llevamos las llaves y nos preocupamos de que todo esté listo”, comenta Ximena Cortés, vecina de Andacollo y egresada del Liceo Pedro Regalado Videla Órdenes.
Patricia Vargas agrega: “Somos las facilitadoras de los talleristas, profesores y apoderados que vienen a consultar. Siempre tratamos de recibir a todos con una sonrisa y con palabras amables”.
Mucho más que abrir una puerta
La labor de estas dos vecinas va mucho más allá de abrir y cerrar salas. Preparan los espacios antes de cada actividad, revisan que los materiales estén disponibles, mantienen el orden, orientan a los estudiantes y resuelven detalles que pasan desapercibidos. “Nos preocupamos de que estén los parlantes, los materiales, el atril si el profesor lo necesita, el libro de asistencia y hasta un café o unas galletitas para recibirlos. Queremos que todos se sientan cómodos”, explica Ximena.
Ese compromiso nace de una profunda vocación de servicio. “Nos gusta ayudar, recibir bien a las personas y colaborar para que todo resulte bien. Ver a los alumnos contentos también es una satisfacción para nosotras”, agrega Patricia.

Una historia ligada al servicio comunitario
Su llegada a la Escuela de Talentos está relacionada con el trabajo que ambas han desarrollado durante años en beneficio de la comunidad. Las dos son dirigentes de la Junta de Vecinos de la Población 25 de octubre. Ximena es presidenta y Patricia secretaria. Fue durante su participación en el Festival de los Barrios cuando Andrea Campusano observó la dedicación con la que colaboraban en cada actividad.
“Nosotras preparábamos el café, las galletitas y apoyábamos a los participantes de nuestra junta de vecinos. Siempre tratábamos de atender bien a las personas. Andrea vio cómo trabajábamos y nos propuso incorporarnos como facilitadoras de la Escuela de Talentos”, recuerda Ximena.
Desde entonces, ambas se han transformado en un apoyo permanente para profesores, alumnos y apoderados.
Compromiso con los sueños de Andacollo
Además de su trabajo en la escuela, continúan desarrollando una intensa labor dirigencial en la Población 25 de octubre, impulsando mejoras para el sector y trabajando por sus vecinos. “Llevamos años tratando de ganar espacios y mejorar nuestro barrio. Hemos avanzado bastante, pero todavía quedan desafíos importantes por delante”, señala Ximena.
Aun así, reconocen que la Escuela de Talentos ocupa un lugar especial en sus vidas. Ver cómo niños, jóvenes y adultos desarrollan sus habilidades es una de las mayores recompensas. “Es maravilloso estar aquí para cuando los profesores o los alumnos necesiten algo. La Escuela de Talentos fortalece los sueños de las personas y les entrega oportunidades. Además, todo es gratuito”, concluye Patricia.



